Fotografía: Octavio Jaimes

 

Pena mínima es lo que pidió el nuevo abogado defensor de Omar N., hoy conocido por ser el autor intelectual del doble homicidio doloso, un feminicidio y aborto forzado.

Así lo solicitó el litigante al tribunal colegiado de los Juzgados de Tulancingo durante la audiencia pública de este 21 de octubre, bajo argumento de que toda vez que el acusado tenía 25 años cuando ingresó al penal, en dado caso de que se dicte la pena máxima dejaría la cárcel a la edad de 84, lo que atentaría contra su derecho de reinserción social tal cual lo establece el “nuevo proceso penal”.

“Solicito la pena mínima y que la pena de reparación de daño quede debidamente acreditada”, argumentó el litigante.

En la fase actual del proceso, la de individualización de sanciones y determinación del monto de reparación de daño, correspondió nuevamente a las víctimas indirectas ofrecer su testimonio y justificación para la reparación.

Primero fue el turno de Mónica Sepúlveda, madre de Vivían Daniela y quien de acuerdo con lo que se ha vertido en las audiencias, era roomie de un par de hermanas, también asesinadas por degüello el 30 de julio de 2024.

Tras una recapitulación de los hechos, así como de contarle a los jueces cuáles eran los objetivos, sueños y aspiraciones de su hija Vivian, la señora declaró que “antes de todo esto mi vida era planes y proyectos (…) el proyecto era jubilarme y que con ese dinero nos íbamos a ir de vacaciones”

“No solo mataron a mi hija, mataron a mi familia y me mataron en vida a mi”, aseveró, asimismo, puntualizó que a partir de los hechos, comenzó con tratamiento psicológico y psiquiátrico, derivado de cuadros de ansiedad que le diagnosticaron.

Por su parte, la señora Balbina Garrido, madre de dos de las víctimas, expuso que su vida cambió radicalmente porque ella fue quien encontró inicialmente la escena del crimen, momento que no ha podido borrar de su cabeza.

“Fue la peor pesadilla de mi vida. Fue la impresión más horrible que hasta el momento no he podido superar (…) cuando cierro los ojos es lo primero que viene a mi mente. Ha sido la cosa más horrible que aún me atormenta todos los días”

Asimismo, contó que justamente Omar N., hoy señalado como autor intelectual, así como ex pareja de su hija y padre del bebé que llevaba en su vientre, todavía se atrevió a ir a verla el día del funeral. Dijo que incluso se puso a sus órdenes y que estaría a su disposición para lo que necesitara.

“Alguien tuvo la grandiosa idea de quitarles la vida y con eso nos quitaron todo. Para mi como madre me quitaron todo. No tengo nada. No duermo. A veces no como. Los días son muy tristes para mí (…) no puedo con este dolor”.

Sobre el monto para la reparación del daño, detalló que los gastos funerarios ascendieron a aproximadamente 220 mil pesos además de poco más de 90 mil que destinaron a servicios de velación y entierros.

Aunado a ello, informó que contrajo deudas hasta por 60 mil pesos y que la salud de ella así como de su esposo se agravaron, al pronunciarse su condición diabética y de hipertensión, situación con la que ambos viven.

La continuación de esta fase procesal será el próximo 28 de octubre, cuando declaren el padre de las dos hermanas y la ex pareja de la tercera víctima.

 

KNM