Fotografía: Octavio Jaimes

 

El retiro del proyecto Parque Solar Tulancingo en Singuilucan representa un avance para los colectivos ambientales del Altiplano hidalguense, pero no el final de su lucha.

Mediante un pronunciamiento conjunto, activistas, organizaciones y comunidades señalaron que, si bien recibieron “con esperanza la decisión” de la empresa Desarrollos Fotovoltaicos de México del Centro de desistirse del parque fotovoltaico, insistieron en que la vigilancia ciudadana debe mantenerse ante la permanencia de otros proyectos similares en la región.

Organizaciones destacaron que este resultado fue posible gracias a la participación de la población y en el documento sostuvieron que “la organización comunitaria, la participación ciudadana, la información, el trabajo colectivo y la defensa pacífica del territorio sí generan cambios”; sin embargo, advirtieron que “queremos ser muy claros: esta lucha aún no termina”, debido a que continúan en trámite otros siete megaproyectos fotovoltaicos.

Según el posicionamiento, esos desarrollos amenazan alrededor de 3 mil hectáreas de ecosistemas, tierras agrícolas y zonas magueyeras de Singuilucan, Epazoyucan y Zempoala, lo que, afirmaron, podría “poner en riesgo la biodiversidad, la disponibilidad de agua, la producción de pulque, el patrimonio biocultural y el modo de vida de cientos de familias”.

Los colectivos precisaron que su postura no representa un rechazo a las energías limpias: “Nuestra oposición no es contra las energías renovables, sino contra los proyectos de gran escala que se pretenden imponer sin una adecuada participación de las comunidades, sin evaluar de manera integral sus impactos ambientales, sociales y culturales”, señalaron.

Asimismo, exhortaron a las autoridades de los tres órdenes de gobierno a privilegiar la conservación de los ecosistemas, garantizar procesos transparentes y respaldar las decisiones con estudios independientes.

También convocaron a habitantes de Pachuca, Tulancingo, Mineral de la Reforma y municipios cercanos a solidarizarse con la causa, al considerar que los efectos ambientales podrían extenderse a esas regiones.

Como mensaje final, las agrupaciones dejaron claro que continuarán con acciones de organización, movilización y defensa legal del territorio, al tiempo que reiteraron que el desistimiento del parque solar constituye apenas un primer paso: “Celebramos este primer logro, pero no bajaremos la guardia”, concluyeron