Fotografía: Erick Perales

Alrededor de 22 carpetas de investigación por delitos contra animales permanecen, según La Jauría de Balú, sin avances en Hidalgo, mientras la PGJEH sostiene que una parte de los casos denunciados no puede continuar por no constituir conductas delictivas.

Alba Luisa Jiménez, representante de la asociación, señaló que las víctimas también enfrentan dificultades para recibir atención, al grado de que algunos animales han permanecido durante semanas bajo resguardo de sus propios tutores.

Añadió que Hidalgo lleva cerca de dos años a la espera de una unidad especializada para rehabilitar animales víctimas de violencia.

La activista también señaló a Mineral de la Reforma como el municipio que concentra más de la mitad de las denuncias registradas por la organización, además de reportes en Tulancingo, Huejutla, Ixmiquilpan y otras demarcaciones.

En respuesta, Ana Lilia Martínez Hernández, titular de la Unidad Especializada en la Investigación de Delitos contra los Animales de la PGJEH, precisó que Jiménez ha presentado 45 denuncias.

De ese total, 34 fueron determinadas como no ejercicio de la acción penal, debido a que correspondían principalmente a deberes de cuidado y no a delitos establecidos en el Código Penal.

La funcionaria informó que dos casos fueron judicializados y concluyeron con sentencia y reparación del daño; tres continúan en integración y seis están en archivo temporal por falta de elementos para identificar responsables.