Fotografía: Edén Torres

 

«Esta elección jamás va a demostrar ni remotamente, ni el tamaño ni la verdadera fuerza del PRI porque hay muy pocas casillas y no estuvimos de acuerdo con el padrón»,  señaló el gobernador Omar Fayad durante el proceso de elección para la dirigencia nacional del PRI.

Sin embargo explicó que estas fueron las condiciones que presentó el Instituto Nacional Electoral y el Comité de Procesos Internos y por eso se puso un límite de casillas concentradoras.

Es decir, en una elección constitucional son alrededor de 156 mil casillas; en esta ocasión hubo poco más de 6 mil en todo el país, las cuales se reagruparon varias secciones lo que hace que no todos tengan la facilidad tan accesible para ir a votar.

Por lo anterior Omar Fayad comentó que la diferencia entre una elección constitucional y la elección actual es «abismal».

«Se quedaron y se van a quedar miles de priistas fuera  proceso de elección para el dirigente del PRI, esto no va a representar la fuerza de un partido que se está transformando».

El mandatario estatal comentó que pese a este problema será respetuoso con lo que hayan establecido las autoridades y dijo que los priistas deben aceptar los resultados de la elección, ya que aunque el partido enfrenta una etapa compleja, no es la primera vez que enfrentan problemas y sale adelante.

Por otra parte, lamentó que las peores críticas que ha tenido por la buena relación que tiene con el presidente Andrés Manuel López Obrador, vienen de los propios priistas.

«Me parece el colmo que haya todavía priistas, dinosaurios del viejo PRI que se sienten empecinado en viejas prácticas que no ayudan a nada, se han vuelto críticos porque no tienen privilegios que tuvieron en gobiernos anteriores».

El gobernador del estado dijo que espera que en esta elección ese tipo de priistas ya se «larguen» porque son los que más daño le hacen al partido porque se la viven hablando mal del PRI sin tener una posición seria y congruente.

Finalmente explicó que es importante revisar el financiamiento público pues cuestan muy caras las elecciones.

«Si todo el dinero de los procesos electorales se dedicara mejor al combate a la pobreza y no a los partidos políticos sería diferente, creo que deberíamos empezar a buscar otras fórmulas de financiamiento» puntualizó.

 

SJA