Fotografía: Especial

 

 

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) puso en marcha la modalidad de Auditorías tipo Colmena encaminadas a la fiscalización de las participaciones federales de los municipios.

 

“Miles de voces nos exigen una lucha frontal a la corrupción, tope donde tope y cueste lo que cueste; donde prevalezca la verdad, la justicia y la recuperación de lo robado al pueblo”, aseveró al respecto Álvaro Bardales Ramírez, titular de la Secretaría de Contraloría en la entidad.

 

Bajo este panorama, Álvaro Bardales trabaja de la mano con la ASF para llevar a cabo 35 auditorías a 28 municipios.

 

Entre los que se encuentran: Acaxochitlán, Actopan, Apan, Atotonilco de Tula, Huautla, Huazalingo, Huehuetla, Huejutla de Reyes, Huichapan, Ixmiquilpan, Lolotla, Meztitlán, Mineral de la Reforma, Mineral del Chico, Mineral del Monte, Cuautepec, Mixquiahuala, Nopala de Villagrán, Pachuca de Soto, San Felipe Orizatlán, Tepeji del Río, Tezontepec de Aldama, Tizayuca, Tlanchinol, Tula de Allende, Tulancingo, Xochiatipan y Yahualica.

 

La Auditoría Colmena se centra únicamente en la revisión total de la gestión de los recursos de origen federal respecto a un acto en concreto; tales como las adquisiciones de bienes o servicios, la realización de obras públicas o el pago de servicios personales.

 

Cabe destacar que la ASF tiene atribuciones para revisar los recursos federales transferidos, en sus dos componentes: el Gasto Federalizado Programable y las Participaciones Federales.

 

En ese tenor, durante el arranque de los trabajos que se llevó a cabo este día en la capital hidalguense, Bardales Ramírez dijo que, gracias a la creación del Sistema Nacional de Fiscalización, por iniciativa de la ASF, se tiene un modelo integrado por principios y actividades estructuradas y vinculadas entre sí.

 

 

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