Fotografía: Erick Perales 

 

Representantes de comunidades, colectivos y activistas denunciaron presuntas presiones, irregularidades y falta de transparencia en torno a los proyectos de parques fotovoltaicos proyectados para Hidalgo, durante una conferencia realizada en la Fundación Arturo Herrera Cabañas (FAHC).

Los inconformes señalaron que las iniciativas contempladas para Singuilucan, Epazoyucan y Zempoala podrían afectar fuentes de agua, tierras de cultivo, patrimonio biocultural y actividades tradicionales como la producción de pulque, de la que dependen familias dedicadas al oficio de tlachiquero.

Según los datos presentados, de concretarse, los proyectos ocuparían alrededor de 3 mil 200 hectáreas y requerirían la instalación de más de 3 millones de paneles solares. 

Detallaron que Singuilucan concentra cerca de 2 mil 300 hectáreas vinculadas a seis proyectos, mientras que Epazoyucan suma 780 hectáreas relacionadas con cuatro iniciativas y Zempoala, 86 hectáreas asociadas a dos proyectos.

Los participantes identificaron a Saturno Solar y a otros dos proyectos promovidos por Dhamma Energy como algunos de los más avanzados. 

Asimismo, acusaron que desde 2019 han advertido sobre posibles impactos ambientales y sociales, sin que exista, aseguraron, suficiente claridad en los procesos administrativos y legales: “Exigimos la cancelación de estos proyectos”, expresaron.

Representantes comunitarios también cuestionaron los mecanismos de consulta utilizados por las empresas. 

“Hacemos un llamado al gobierno para que se respeten los derechos de nuestros pueblos indígenas; en Epazoyucan es una amenaza, pero en Tecozautla ya es un hecho”, afirmó una representante de la comunidad de San Pablín, quien agregó que “hay consultas a modo”.

Además, denunciaron presuntos actos de presión hacia ejidatarios para obtener firmas de manera individual. 

“Llevan a firmar a los ejidatarios por separado, donde hay bebidas alcohólicas, sin revisar el contenido de los documentos”, señalaron.

Los opositores también cuestionaron los contratos promovidos por empresas extranjeras y advirtieron sobre posibles consecuencias a largo plazo para las comunidades. 

“No va a haber trabajo; ¿de qué, de limpiar paneles solares? No hay progreso, va a haber despojo de nuestras comunidades; ellos se van a ir y nosotros nos vamos a quedar entre paneles”, manifestaron.