Fotografía: Especial
En Hidalgo se registraron 159 suicidios durante 2025, equivalentes a una tasa de 4.8 casos por cada 100 mil habitantes. Con esta cifra, la entidad se ubicó en el lugar 27 del país, al ordenar los estados de mayor a menor incidencia.
En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre, el Consejo Estatal de Población (Coespo), organismo sectorizado a la Secretaría de Gobierno de Hidalgo (Segobh), destacó la importancia de analizar este fenómeno desde una perspectiva demográfica y social, considerando las condiciones familiares, comunitarias y del entorno que pueden aumentar la vulnerabilidad de las personas.
De acuerdo con información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante 2025 se registraron 8 mil 846 suicidios en México, con una tasa nacional de 6.6 por cada 100 mil habitantes. Hidalgo se mantuvo por debajo de este promedio.
El Coespo señaló que estas cifras permiten identificar grupos y contextos que requieren mayor atención, así como orientar estrategias que fortalezcan los vínculos familiares, las redes comunitarias, la escucha y el acompañamiento oportuno.
El tema establecido para el periodo 2024-2026, promovido por la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) y respaldado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), es “Cambiar la narrativa sobre el suicidio”, una propuesta que busca dejar atrás el silencio, los prejuicios y la estigmatización para avanzar hacia una cultura de apertura, empatía, comprensión y apoyo.
Para el gobierno de Julio Menchaca Salazar, la salud mental es de especial importancia entre la juventud, ya que el suicidio constituye una de las principales causas de mortalidad en la población joven.
De acuerdo con la OMS, cada año alrededor de 727 mil personas mueren por suicidio en el mundo, mientras que muchas más realizan intentos de suicidio.
El suicidio no responde a una única causa; la OMS reconoce la interacción de diversos factores sociales, culturales, psicológicos, biológicos y ambientales que pueden incrementar la vulnerabilidad de las personas. Por ello, su prevención requiere estrategias integrales y multisectoriales.
KNM