Fotografía: Miguel Pontón/Info Libre
La Selección Mexicana escribió una de las páginas más memorables de su historia al derrotar 2-0 a Ecuador en el Estadio Ciudad de México y clasificar a los octavos de final de la Copa Mundial 2026, poniendo fin a una sequía de 40 años sin ganar un partido de eliminación directa en un Mundial.
El conjunto dirigido por Javier Aguirre dominó el primer tiempo con intensidad y buen futbol.
La recompensa llegó gracias a Julián Quiñones, quien abrió el marcador tras una destacada jugada ofensiva que hizo estallar a los más de 80 mil aficionados presentes.
Minutos después, el delantero volvió a ser determinante al filtrar un pase para Raúl Jiménez, originario de Tepeji del Río, Hidalgo, quien definió con categoría para firmar el 2-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, Ecuador adelantó líneas y tomó el control de la posesión tras los ajustes del técnico Sebastián Beccacece. Sin embargo, la zaga mexicana resistió cada intento rival y el equipo mantuvo el orden para conservar la ventaja, mientras Santiago Giménez tuvo oportunidades para ampliar la diferencia, aunque nuevamente careció de contundencia frente al arco.
En el tiempo de compensación, el ecuatoriano Piero Hincapié fue expulsado tras una revisión del VAR, dejando sin posibilidades de reacción a su selección y sellando el triunfo del representativo nacional.
Además del histórico pase a octavos, Julián Quiñones alcanzó otra marca importante al convertirse, junto con Luis «Matador» Hernández, en uno de los únicos futbolistas mexicanos que han anotado en tres partidos distintos de una misma Copa del Mundo. Ahora buscará igualar o superar el registro goleador impuesto por el «Matador» en Francia 1998.
Con la victoria, México mantiene su paso perfecto en el torneo, aún sin recibir anotaciones, y afrontará su siguiente desafío con la confianza de haber roto una de las mayores barreras de su historia mundialista.
Su rival en los octavos de final será el ganador de la serie entre Inglaterra y República Democrática del Congo.
KNM