Fotografía: Edén Torres

 

Pese a que no han sido detectados trabajadores de la construcción con síntomas compatibles al COVID-19, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) en Hidalgo pretende que los trabajadores afiliados al seguro sean revisados con la finalidad de evitar la propagación del virus.

Así lo informó el presidente de la CMIC en la entidad, Luis Miguel Escudero Hernández, quien señaló que los empresarios están en toda la disposición de acatar los lineamientos decretados en esta Fase III de la contingencia por la epidemia del COVID-19.

En este sentido habló de la importancia de que los trabajadores puedan continuar laborando en las poco más de cien construcciones que hay en la entidad.

Adelantó que el próximo viernes mantendrá una reunión con las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) para ver cómo los podrán apoyar para que revisen a los trabajadores que están afiliados.

Dijo que esta medida es necesaria para proteger la salud de los empleados y para evitar que les puedan suspender alguna obra por no cumplir con los requisitos mínimos necesarios.

En Hidalgo existen alrededor de mil empresas de la construcción, de las cuales, hay 320 empresas afiliadas a la CMIC, mismas que trabajan con entre cinco y 10 personas, y son pocas las que cuentan con una planta de entre 30 y 60 trabajadores.

A la par, mostró su preocupación por el hecho de que se multarán a las empresas que continúen trabajando sin estar en la lista de actividades esenciales.

Asimismo compartió que tendrá una reunión con María de los Ángeles Eguiluz Tapia, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social de Hidalgo, con el fin de trabajar en conjunto y evitar que sean sancionados por algún incumplimiento que afecte la cadena productiva que se realiza a pesar de la contingencia por el COVID-19.

 

SJA