Fotografía: Especial

 

De acuerdo con el gobierno talibán, un terremoto nocturno de 6.1 grados hasta ahora ha dejado más de mil muertos y de mil 500 heridos en las provincias de Gyan y Barmal, epicentro del sismo.

Sin embargo, la cifra aumentaría ya que no se contabilizan aún a las personas afectadas o fallecidas por el terremoto en las Paktika y Khost, provincias donde también se registró, así como Pakistán e India.

El líder talibán Hibatullah Akhundzada señaló que cientos de viviendas habían quedado destruidas y esperaban que el número de víctimas aumentase en las próximas horas debido a los heridos de gravedad y personas que quedaron atrapadas bajo los escombros.

“La gente está cavando una tumba tras otra”, dijo Mohammad Amin Huzaifa, jefe del Departamento de Información y Cultura en la duramente golpeada Paktika. “También está lloviendo y todas las casas están destruidas. La gente sigue atrapada bajo los escombros”.

El gobierno pidió ayuda internacional para las labores de rescate en medio de imágenes que mostraban deslizamientos de tierra y casas construidas con barro en ruinas, además de labores de rescate realizadas por los mismos ciudadanos.

“La respuesta está en camino”, aseguró el coordinador de Naciones Unidas en Afganistán, Ramiz Alakbarov, en Twitter.