Fotografía: Edén Torres 

La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo informa que hay una grave situación de parálisis administrativa y académica que afecta a más de 7,500 trabajadores activos y jubilados, así como a 61 mil estudiantes, tras el congelamiento ilegal este viernes de todas sus cuentas bancarias.

Sin mediar notificación oficial alguna, 6 bancos en que operan las cuentas de esta máxima casa de estudios, incluidas las de recursos públicos provenientes de la Tesorería de la Federación, bloquearon los fondos, rechazaron depósitos y negaron el pago de cheques, servicios, proveedores y obligaciones ordinarias.

Ante dicha situación, el rector Adolfo Pontigo Loyola solicitó la intervención oportuna del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, en la resolución de estas acciones, ya que el origen de los recursos en las cuentas es de procedencia lícita y reiteró que estos provienen de la Tesorería de la Federación, por lo que no pueden ni deben ser puestos en duda.

Informó que estas acciones perjudican gravemente no solo el prestigio de la institución, sino el ejercicio legítimo de la autonomía universitaria; dañan severamente los derechos laborales de casi 7,500 trabajadores en activo, personal jubilado y las familias de todos ellos, en especial, el goce de sus salarios y prestaciones, entrega de estímulos y becas, pago de finiquitos, así como el cumplimiento de obligaciones patronales como las pensiones alimenticias, pago de cuotas de seguridad social, retenciones de INFONAVIT, INFONACOT e ISR, además de la imposibilidad de atender responsabilidades con proveedores.

Ante esto, el rector Pontigo Loyola invitó a la comunidad universitaria a mantenerse unida en torno a la institución y la defensa de su autonomía, así como a permanecer atenta y debidamente informada a través del Sistema Universitario de Radio y Televisión, medios y redes institucionales, para evitar los rumores y la especulación.

Enfatizó que estas acciones se traducen en un quebranto a la universidad y generan una parálisis de sus funciones sustantivas de docencia, investigación, extensión y vinculación.

Advirtió que la administración de la universidad también se verá afectada en el pago de servicios básicos como energía eléctrica, telefonía, internet o transporte escolar.

Resaltó que la deficiente o nula operatividad, pone en riesgo el proceso de selección que en breve realizarán más de 31,600 aspirantes.

Pontigo Loyola reiteró que las finanzas de la Universidad son sanas y administradas de manera transparente como dan testimonio, desde hace más de 30 años, las diversas auditorías realizadas.

La institución cuenta con recursos que en gran parte provienen de subsidios ordinarios y extraordinarios, federales y estatales, los cuales, ahora no pueden disponerse. Y, en consecuencia, futuras ministraciones no serán recibidas.

El titular de la UAEH reiteró que, debido a estos excesos, es fundamental la intervención de las autoridades correspondientes y que se actúe en defensa de esta universidad autónoma pública mexicana.

 

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