Viviendo el aquí y el ahora

 

“Hacer lo que amo, amar lo que hago, ser lo que amo y amar lo que soy”

 

Amarnos, creer en nosotros y ser una persona libre, nos convierte en el amor de nuestra propia vida, querernos mucho hoy y siempre es aceptar el aquí y el ahora, sin intentar vivir atados al pasado y pretender tener todo resuelto en el futuro. ¿Cómo lograrlo? Cuidando la alimentación, evitando pensamientos negativos, haciendo ejercicio físico, contemplando y admirando la naturaleza.

Es importante que cada persona viva para sí y no para los otros, aprovechemos la vida haciendo lo que amamos y siendo auténticos, tal cual somos. No intentemos modificar nuestra esencia para ser aceptados, ni fingir ser algo que no somos, utilizando máscaras solo para ser amados. No mal gastemos el tiempo intentando encajar en un círculo social para hacer felices a los demás.

Disfrutar nuestro tiempo, gustos, sueños y deseos nos permite valorar nuestra vida y nadie puede vivir por nosotros, ni nosotros vivir la vida de alguien más. Todo ha sido necesario para estar aquí y ahora.

Cada día es una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas, para rectificar, para afrontar retos con entusiasmo y transmitir la paz que llevamos dentro hacia el entorno familiar, laboral y social. No pretendamos que el entorno se modifique, si no modificamos la forma en cómo miramos el entorno.

Concentrarse para forzar lo que por ley universal no va a ocurrir, sin ser consciente de que nada puede ser a la fuerza, ni por capricho; es tomar un camino directo al fracaso porque todo está acomodado a que suceda para bien, aunque no lo podamos comprender por ahora.

Las dos cosas más importantes de la vida son: la salud y la tranquilidad; la salud es tener un equilibrio físico y la tranquilidad es el equilibrio del alma.

Cuando ambas cosas están en el ser; no hay enfermedad, problema, situación económica u obstáculo que no se pueda superar. Modificar la manera en cómo percibimos el entorno nos hará ver un sentido diferente en la vida y en las personas porque todo lo que vemos es reflejo de lo que somos.

Si bien es cierto, en el aquí y el ahora; no tengo lo que quiero, sin embargo tengo lo que necesito. Hoy no tengo la vida que soñé, pero sí tengo la vida que muchos soñaron.

Vivir aquí y ahora, sin expectativas, y con esperanza de que lo sucedido transmutará mi ser en una mejor versión de persona.

 

SJA